Claridad bíblica y aplicación cultural mediante la predicación temática

por Doug Clay - Tomado del sitio web www.ag.org

Cuando fui pastor de Calvary Assembly of God en Toledo, Ohio, a fines de la década de 1990, el cercano lago Erie y el río Maumee eran atractivos irresistibles para un gentío destructivo para la vida familiar: la industria de barcos de casino.

Yo no quería ser conocido como un predicador que criticaba a la gente; pero sabía que nuestra iglesia necesitaba aprovechar esta oportunidad para educar a las personas sobre la enseñanza bíblica acerca de los juegos de azar, y, más que eso, sobre la mayordomía.

Ese verano prediqué una serie sobre temas de actualidad, culturalmente aplicables, que incluyó un sermón titulado “Apuestas tu vida”. Mientras que los periódicos locales promocionaban la prosperidad económica que supuestamente ofrecería un casino cercano, yo ayudé a las familias a agudizar su comprensión de la economía de Dios. La confianza en la provisión de Dios y la obediencia a sus principios para la vida son siempre una mejor opción que tratar de manipular el ciego azar.

El apóstol Pablo dijo que los predicadores deben “perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:12,13). Un resultado fundamental y bíblico de la predicación debe ser que cada oyente desarrolle su vida en la semejanza de Cristo.

Si la predicación es uno de los métodos que Dios usa para cambiar el carácter y la conducta del oyente, entonces el predicador necesita tender un puente que conecte el texto antiguo (la Palabra de Dios) con las personas que viven en el siglo 21 y que se ocupan de las realidades culturales del siglo 21. La construcción de un puente es una combinación de arte y ciencia, y la unción del Espíritu Santo. La predicación temática puede combinar eficazmente estos elementos para que usted presente la Palabra de Dios de forma dinámica en la experiencia diaria de su congregación.

Cuando se ofrece con excelencia, y después de suficiente preparación, la predicación temática ayuda a los oyentes a interpretar las realidades de los problemas culturales a través del lente de las Escrituras para desarrollar una cosmovisión cristiana. El predicador que presenta claramente la verdad de las Escrituras y la aplica a los problemas y las necesidades sentidas de su público desarrolla un valioso punto de partida para este proceso.

Eclesiastés es un libro profundo que registra una intensa búsqueda del Predicador, o Maestro, (muy probablemente, Salomón) para determinar el significado y la satisfacción de la vida. Se podría decir que es el sermón temático más extenso del Antiguo Testamento. Encerrados en este libro hay un conjunto de planos que todos los predicadores deben considerar cuando buscan preparar un sermón bíblicamente correcto y aplicable en la cultura.

“Además de ser sabio, el Maestro impartió conocimientos a la gente. Ponderó, investigó y ordenó muchísimos proverbios. Procuró también hallar las palabras más adecuadas y escribirlas con honradez y veracidad” (Eclesiastés 12:9-10).1

Sugiero cuatro herramientas para la predicación temática efectiva, sacadas de cuatro tareas que emprendió el Predicador, o Maestro: recopilación, reflexión, construcción, y presentación.

Cuatro herramientas para la predicación temática efectiva

1. El proceso de recopilación: “[El Maestro] ponderó, investigó y ordenó muchísimos proverbios” (énfasis añadido).

Uno de los primeros ejercicios cuando se va a predicar sobre un tema de actualidad es el tema en sí. A veces, un problema de la comunidad, tal como barcos de casino, es un tema lógico para un sermón. Otros temas aparecerán en los programas especiales del calendario de la iglesia. Un padre preocupado le puede pedir que aborde un tema controversial al que un niño tuvo que enfrentarse en la escuela o con los amigos. Yo fui pastor de la iglesia Calvary cuando J. K. Rowling comenzó a compartir con el mundo las aventuras de Harry Potter.

Al identificar el tema, averigüe lo que Dios dice en su Palabra acerca de ese asunto. Yo dedico tiempo en la búsqueda de referencias bíblicas sobre el tema y estudio esas referencias en el contexto de su marco histórico. En mi investigación, me aseguro de que el contexto de los versículos se conecte a precisión con el tema.

Es posible identificar un texto clave o descubrir una gran cantidad de material sobre un tema. Mi trato de Harry Potter tuvo que ver con muchas pautas de crianza que se encuentran en el libro de Proverbios. Una serie sobre el matrimonio podría incluir consejos maritales y ejemplos conyugales sacados de toda la Biblia.

Yo incluyo en un mensaje varios textos para reforzar el principio que estoy comunicando. Mi objetivo es fundamentar cada punto temático con un texto bíblico que los oyentes puedan recordar.

En la predicación temática, las historias personales y contemporáneas pueden ser un fuerte argumento para el texto bíblico. Al reunir los recursos, piense en la vida de alguien, cuyo testimonio pudiera dar peso a su tema. Esa historia será mucho más poderosa si usted se comunica con la persona, anota los detalles con exactitud, y recibe su permiso para compartir la información. Si la persona misma puede dar ese testimonio, tanto mejor.

A raíz de los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001, invitamos a alguien a hablar sobre la pérdida de un ser querido en el World Trade Center. La persona habló sobre el duelo, sobre cómo tratar con la ira hacia los musulmanes, y cómo procesar la razón de que Dios haya permitido que suceda esa tragedia.

Mientras que la Biblia siempre debe ser su fuente principal, la predicación temática puede abrir sus horizontes a otros materiales. De vez en cuando yo predicaba sobre un tema tomado de la portaba de la revista USA Today. El objetivo no era presentar un comentario de prensa, sino preguntar cómo los seguidores de Cristo interpretan bíblicamente tal tema.

Me valgo del mismo método cuando hago investigación de personas que aparecen en las noticias. A veces predicaba sobre el tema: “¿Qué diría Dios a ...?” y luego incluía nombres de personas famosas como Bill Gates, Steve Jobs, o LeBron James. A partir de ese contexto cultural he reforzado principios bíblicos. Es importante que tenga cuidado de no ir más allá de hechos fidedignos acerca de la vida de una persona; del mismo modo su tratamiento del texto bíblico no debe incluir conjeturas.

2. El proceso que reflexión: “[El Maestro] ponderó, investigó y ordenó muchísimos proverbios” (énfasis añadido).

Es bíblico reflexionar sobre las Escrituras. El salmista dijo: “En tus mandamientos meditaré; consideraré tus caminos” (Salmo 119:15). A veces, el proceso trae un destello de inspiración. Otras veces la reflexión requiere de tiempo y paciencia.

Cuando experimenta un momento de inspiración por el Espíritu Santo, anote rápidamente las ideas. Hubo veces un domingo por la noche, después de un servicio, que identificaba un tema de seguimiento para el mensaje que acababa de predicar, e iba a la oficina y hacía estudios para el siguiente mensaje.

Pero también he descubierto que cuando uno está ocupado laboriosamente en un tema, no es pecado alejarse del mismo. Haga una investigación más amplia. Busque el tema en Google. Yo soy un gran adepto de Google (cuando hay filtros protectores). A veces veo una cita en un artículo o en una noticia de última hora que se aplica al pasaje de las Escrituras que he estado estudiando. A veces divido mi bosquejo en breves segmentos, con ideas que son más fáciles de usar en una búsqueda en línea.

La retroalimentación es muy valiosa en esta etapa. Usted puede generar ideas con un equipo creativo de su personal o con un grupo de enfoque de su congregación. Pero la información puede originarse también de manera informal. “Estoy pensando en preparar un sermón sobre este tema. ¿Qué te parece? ¿Cuál es tu opinión? ¿Qué preguntas tendrías?”

Suelo dividir el proceso de reflexión en dos componentes: la exégesis bíblica y la reflexión personal y cultural.

El proceso más técnico de la reflexión se centra en la parte exegética de la preparación de un sermón. Esto significa que uno dedica tiempo para considerar el contexto histórico, el estilo literario, la estructura gramatical, el marco teológico, etc. Una variedad de traducciones bíblicas, comentarios, y otros auxiliares bíblicos le ayudarán con este paso.

Probablemente, la serie más larga de sermones que he predicado fue de los tiempos del fin. Los sermones sobre la profecía bíblica y los tiempos del fin muy fácilmente pasan de la sólida exégesis bíblica a la conjetura personal. Yo estaba decidido a mantener a los hermanos centrados en lo que la Biblia realmente comunica.

La serie fue de ocho semanas. Empecé con “Qué hacer si pierde el Rapto”. La Biblia no nos permite fijar una fecha para el Rapto, pero las Escrituras claramente enseñan que debemos estar listos para la segunda venida de Jesucristo. Yo animé a los hermanos a preparar un DVD y ponerlo en una caja fuerte, y luego avisar a sus seres queridos dónde lo habían guardado. “En caso del Rapto, quisiera que miren esto.”

Pero, particularmente en lo que se refiere a la predicación temática, sus reflexiones personales y culturales pueden desempañar un papel mucho mayor. Esta es la parte devocional de la preparación del sermón, lo cual significa meditar en el versículo y preguntarse: “¿Qué me está diciendo a mí este versículo?” “¿Qué está diciendo este versículo a nuestra iglesia dentro de nuestra cultura?”

No apresure este proceso. A menudo surgen nuevos pensamientos cuando reflexiona sobre el material. Chuck Swindoll ha dicho: “Si usted piensa que la recolección de datos bíblicos, y el ponerse en pie con la Biblia en la mano, automáticamente lo preparará para comunicarse bien, está profundamente equivocado. Usted tiene que poner esfuerzo para que sea interesante. El aburrimiento es una violación grave. Ser aburrido es una falta grave. La falta de pertinencia es una vergüenza para el evangelio. Con demasiada frecuencia estos tres crímenes quedan impunes y los predicadores somos los criminales.”2

3. El proceso de construcción: “[El Maestro] procuró también hallar las palabras más adecuadas y escribirlas con honradez y veracidad” (énfasis añadido).

Usted ha identificado un tema; ha construido un marco bíblico; ha identificado recursos adicionales; ha reflexionado sobre cómo poner en práctica estos componentes para su mejor aprovechamiento. En el proceso de construcción, usted debe ordenar y organizar el material de tal manera que logre la comprensión y la aplicación.

No medimos la fortaleza de un sermón por la aliteración o por otros trucos verbales, sino más bien por la facilidad con que la gente entiende el mensaje y practica lo que hemos enseñado. He aquí algunas observaciones.

    Tenga puntos y pensamientos sencillos y claros. Cada concepto clave debe valerse por sí solo. Había varias familias en nuestra iglesia que tenían que tratar con el despliegue en las fuerzas armadas de sus seres queridos, así que prediqué un mensaje y repartí un folleto sobre el  tema: “¿Es la guerra realmente el infierno?” Cada punto en el mensaje y cada punto en el folleto trataban una pregunta desafiante.
    Mantenga una progresión lógica desde un punto a otro. A raíz del 9 de septiembre del 2001, prediqué un mensaje: “¿Se relacionan Jesús y Mahoma?” Quería orientar claramente a los hermanos en una comprensión bíblica y progresiva de quién es Jesucristo. Necesitaban un marco estructurado y una coordinación bíblica para la identidad de Jesús. También necesitaban una presentación básica de Mahoma, punto por punto.
    Dé claras medidas o pasos de acción. Cuando prediqué acerca de Harry Potter, algunos padres querían que demonizara los libros. Otros querían mi apoyo pastoral para que ellos dejaran que sus hijos lean esos libros populares. En su lugar, dirigí a los padres a los principios bíblicos de la paternidad.
    Enriquezca la enseñanza con ilustraciones apropiadas. Los acontecimientos del 11 de septiembre del 2001 inundaron a nuestro país con emociones turbulentas y fervor patriótico. En mi sermón “Pongamos la bandera cristiana más cerca de la bandera de los Estados Unidos”, utilicé dos de los símbolos más emblemáticos de nuestra cultura para ilustrar una serie de opciones que podríamos escoger al pasar por esta experiencia.
    Personalice su enseñanza con una generosa dosis de “yo”. Cuando conecte su vida con los temas que enseña, deje que su congregación mentalmente camine en sus zapatos y haga frente a sus desafíos.
    Adapte lo que está enseñando con lo que pasa en la cultura. Si la economía es difícil durante la temporada de Navidad, y todas las noticias son acerca de la falta de ventas al por menor, prepare un mensaje que enfoque la mayordomía y las ofrendas, en una gran narrativa de la Navidad que tenga que ver con algo mucho más importante que el dinero.

4. El proceso de presentación: “[El Maestro] procuró también hallar las palabras más adecuadas y escribirlas con honradez y veracidad” (énfasis añadido).

Muchos predicadores tienen buen contenido, pero no saben cómo dar vuelta a una frase. J.B. Phillips dice: “Si las palabras han de entrar en los corazones de la gente y dar fruto, deben ser las palabras adecuadas, formadas de tal forma que pasen por las defensas y estallen silenciosamente y eficazmente dentro de sus mentes.” Salomón dijo: “La lengua de los sabios adornará la sabiduría; mas la boca de los necios hablará sandeces” (Proverbios 15:2).

Salomón dijo que el Maestro supo hallar las palabras adecuadas y expresarlas con claridad. Cuando usted esté buscando las palabras adecuadas, pregúntese:

    ¿Cuál es la forma más práctica de decir esto?
    ¿Cuál es la forma más interesante de decir esto?
    ¿Cuál es la forma más sencilla de decir esto?

El mensaje temático se presta no sólo para el sermón semanal, sino también para momentos importantes en nuestra vida. Produce un marco bíblico para dar forma a los acontecimientos de la vida y le da un contexto eterno a un día memorable.

Cuando el ambiente reinante es uno de alegría, un mensaje temático dirige esa alegría hacia Dios y su maravilloso plan para nuestra vida. He ayudado a muchas parejas a celebrar su boda, y siempre relacioné los componentes clave de la ceremonia —el intercambio de votos, el intercambio de anillos, la declaración de la unión— con temas que tenían que ver con las historias de la vida de la novia y del novio.

Además, en la mayoría de las bodas cristianas, se puede pensar en un segundo contexto aparte del enfoque centrado en la pareja. Sí, se trata de la pareja, y queremos decir algo importante en este día en que los dos se convierten en uno; pero, además, queremos hablar a los invitados que no tienen un contexto cristiano, y que están viendo casarse a sus amigos cristianos.

En los momentos de crisis, sus oyentes acuden a la Palabra desde una situación de extrema necesidad, incluso de suma tensión, angustia e ira, lo cual puede nublar su consciencia y fomentar resistencia a la verdad. En esos momentos, puede influir grandemente su dependencia del Espíritu Santo para transmitir la verdad eterna cuando hay suma angustia.

He llevado a cabo cinco funerales de suicidas. No puedo recordar un entorno más difícil en el que predicar un mensaje. Pero mi enfoque fue reconfortante y de oración. Solía decir:“No estoy aquí para asignar a esta persona en uno de los dos destinos eternos. Dejemos eso en manos de un Dios que ama a esta persona más que nosotros.” Luego explicaba claramente que el suicidio no es la forma en que Dios quiere que dejemos la tierra, e instaba a todos los presentes a considerar el mejor plan de Dios para ellos, tanto ahora y en la eternidad.

Usted perjudicará a los hermanos de su iglesia, y sólo parcialmente cumplirá con su llamado, si no aprovecha la oportunidad de pastorear a su gente cuando pasan por una crisis. Ellos oirán muchos falsos mensajes acerca de Dios, de parte de una cultura que busca desacreditar al Todopoderoso y echarle la culpa de toda tragedia. “Este es el juicio de Dios.” “Este es el fin del mundo.” Usted puede reforzar que Dios tiene el control, que su gracia es suficiente para sostenernos.

La gente tiene hambre de saber: “¿Cómo puedo manejar esto? ¿Cómo puedo aplicar la verdad bíblica a mi situación?” Cuando ha pasado algún desastre, el pastor de corazón tierno aprovechará el momento para ofrecer la verdad de las Escrituras.

Uno de los peligros más comunes de la predicación temática es cuando se funden la cultura y el cristianismo sin distinción alguna. Cuando los pastores saturan un sermón con fragmentos de programas de televisión, de tal modo que los oyentes no pueden diferenciar entre las Escrituras y la opinión pública, entonces se ha puesto en peligro la predicación bíblica. Cuando los predicadores izan las banderas políticas de las agendas conservadoras o liberales, tan alto que la cruz de Cristo se convierte en sólo una sombra, entonces la búsqueda de aplicación pertinente ha perdido su significado.

La aplicación pertinente no tiene nada que ver con diluir el evangelio o comprometer la verdad. Tampoco significa que usted debe eliminar todas las referencias al pecado, a la Cruz, o a la fiel dedicación a Dios. La aplicación pertinente es acerca del uso de un lenguaje que conecte la verdad de las Escrituras con las personas a quienes uno está hablando. La pertinencia temática no significa estar de moda, sino tiene que ver con el uso del lenguaje, el vocabulario, las analogías, y las ilustraciones que se refieran a las Escrituras, de tal manera que convenzan al corazón y que motiven y estructuren una respuesta de la congregación para que sean testimonios vivos en la comunidad.
Conclusión

El predicador cristiano tiene el privilegio y la gran responsabilidad de presentar un punto de vista bíblico lleno de redención y esperanza. Gran parte del mensaje colectivo de nuestra cultura es que en nuestro mundo ya no hay esperanza. La incertidumbre económica, la desconfianza política, y la amenaza del terror y la violencia se han convertido en la norma de los noticieros. Pero el predicador cristiano, con claridad bíblica e importancia cultural, puede ofrecer la buena e inesperada nueva de que la redención es posible, la esperanza es obtenible, y la vida — contrariamente a la creencia popular-- es significativa y eterna. Con razón el apóstol Pablo dijo: “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios” (1 Corintios 1:18).
Doug Clay

DOUG CLAY, Tesorero General para el Concilio General de las Asambleas de Dios, Springfield, Missouri.

Notas

1. El texto bíblico ha sido tomado de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional® NVI® Propiedad literaria © 1999 por Biblica, Inc.™ Usado con permiso. Reservados todos los derechos mundialmente.

2. Evangelical Church of Fullerton Newsletter, fecha desconocida.

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